lunes, 21 de marzo de 2011

Terremoto y tsunami de Japón de 2011

El terremoto y tsunami de Japón  de 2011, denominado oficialmente por la Agencia Meteorológica de Japón como el terremoto de la costa Pacífico de la región de Tōhoku de 2011 (東北地方太平洋沖地震 Tōhoku Chihō Taiheiyō-oki Jishish ?), fue un terremoto de magnitud 9,0 MW[1] que creó olas de maremoto de hasta 10 m. El terremoto ocurrió a las 14:46:23 hora local (05:46:23 UTC) del viernes 11 de marzo de 2011. El epicentro del terremoto se ubicó en el mar, frente a la costa de Honshu, 130 km al este de Sendai, en la prefectura de Miyagi, Japón. En un primer momento se calculó su magnitud en 7,9 grados MW, que fue posteriormente incrementada a 8,8, después a 8,9 grados por el Servicio Geológico de los Estados Unidos (USGS).Finalmente a 9,0 grados MW, confirmado por la Agencia Meteorológica de Japón y el Servicio Geológico de los Estados Unidos. El terremoto duró aproximadamente 2 minutos según expertos. El Servicio Geológico de Estados Unidos explicó que el terremoto ocurrió a causa de un desplazamiento en proximidades de la zona de la interfase entre placas de subducción entre la placa del Pacífico y la placa Norteamericana. En la latitud en que ocurrió este terremoto, la placa del Pacífico se desplaza en dirección oeste con respecto a la placa Norteamericana a una velocidad de 83 mm/año. La placa del Pacífico se mete debajo de Japón en la fosa de Japón, y se hunde en dirección oeste debajo de Asia.
Dos días antes, este terremoto había sido precedido por otro temblor importante, pero de menor magnitud, ocurrido el miércoles 9 de marzo de 2011, a las 02:45:18 UTC en la misma zona de la costa oriental de Honshū, Japón y que tuvo una intensidad de 7,2 MW a una profundidad de 14,1 kilómetros. También ese día las autoridades de la Agencia Meteorológica de Japón dieron una alerta de maremoto, pero sólo local, para la costa este de ese país.
La magnitud de 9,0  MW lo convirtió en el terremoto más potente sufrido en Japón hasta la fecha así como el cuarto más potente del mundo de todos los terremotos medidos hasta la fecha. Desde 1973 la zona de subducción de la fosa de Japón ha experimentado nueve eventos sísmicos de magnitud 7 o superior. El mayor fue un terremoto ocurrido en diciembre de 1994 que tuvo una magnitud de 7,8, con epicentro a unos 260 km al norte del terremoto del 11 de marzo del 2011, el cual causó 3 muertos y unos 300 heridos.
Horas después del terremoto y su posterior tsunami, el volcán Karangetang en las Islas Celebes (Indonesia) entró en erupción a consecuencia del terremoto inicial. La NASA con ayuda de imágenes satelitales ha podido comprobar que el movimiento telúrico pudo haber movido la Isla Japonesa aproximadamente 2,4 metros, y alterEfectos en Japón
La NHK ha confirmado que el número de víctimas mortales asciende de 133 a 1.000 en seis diferentes prefecturas y 88.000 desaparecidos (01:31, hora de Japón).[29] En la costa de Sendai, la policía encontró entre 200 y 300 cadáveres, mientras que 100 personas que se encontraban a bordo de un barco que había acabado de zarpar de Ishinomaki se encuentran desaparecidas.[30] . Desde el punto de vista humanitario, la situación sigue siendo complicada para alrededor 440.000 siniestrados, enfrentados al frío intenso y a la escasez de alimentos, agua corriente y electricidad en algunos centros de acogida.
Una refinería petrolífera se incendió en Ichihara, al este de Tokio, como consecuencia del terremoto.[31]
El Ministro de Defensa cifra en 1.800 las casas destruidas en la Prefectura de Fukushima (01:44, hora japonesa).
Sin embargo, apenas se han registrado saqueos ni alzas de precios.

 Plantas de energía nuclear

El primer ministro de Japón Naoto Kan informó que se habían apagado automáticamente las centrales nucleares de Onagawa, Fukushima I y Fukushima II, y que no se había producido ninguna fuga radioactiva.] En total, de las 51 centrales nucleares del país, se pararon 11 después del sismo.
ó el eje terrestre en aproximadamente 10 centímetros

¿cuáles son los riesgos de la energía nuclear?

Actualmente, la industria nuclear de fisión, presenta varios peligros, que por ahora no tienen una rápida solución. Estos peligros, podrían llegar a tener una gran repercusión en el medio ambiente y en los seres vivos si son liberados a la atmósfera, o vertidos sobre el medio ambiente, llegando incluso a producir la muerte, y condenar a las generaciones venideras con mutaciones... Por ello, a las centrales nucleares se les exige unas grandes medidas de seguridad, que puedan evitar estos incidentes, aunque a veces, pueden llegar a ser insuficientes (Chernobil), debido a que se intenta ahorrar dinero en la construcción, y solo se pone una seguridad mínima.

Los peligros más importantes, son entre otros, la radiación y el constante riesgo de una posible explosión nuclear, aunque este último es muy improbable con los actuales sistemas de seguridad de las centrales nucleares. Nos centraremos principalmente en la radiación, por ser el más representativo, debido a que las explosiones son muy improbables.

La radiactividad, es la propiedad en virtud de la cual algunos elementos que se encuentran en la naturaleza, como el Uranio, se transforman, por emisión de partículas alfa (núcleos de Helio), beta (electrones), gamma (fotones), en otros elementos nuevos, que pueden ser o no, a su vez, radiactivos. La radiactividad es por tanto, un fenómeno natural al que el hombre ha estado siempre expuesto, aunque también están las radiaciones artificiales.

Energía nuclear

La energía nuclear o energía atómica es la energía que se libera espontánea o artificialmente en las reacciones nucleares. Sin embargo, este término engloba otro significado, el aprovechamiento de dicha energía para otros fines, tales como la obtención de energía eléctrica, térmica y mecánica a partir de reacciones atómicas, y su aplicación, bien sea con fines pacíficos o bélicos. Así, es común referirse a la energía nuclear no solo como el resultado de una reacción sino como un concepto más amplio que incluye los conocimientos y técnicas que permiten la utilización de esta energía por parte del ser humano.
                                               




viernes, 18 de marzo de 2011

Los aparatos electrodomésticos:

Mantener en buen estado los aparatos electrodomésticos y usarlos adecuadamente contribuye al ahorro de energía y la reducción de gastos. Apagar los aparatos eléctricos y desconectar los que no tienen interruptor cuando no se estén utilizando. Esto incluye los reguladores de voltaje. 
Apagar los aparatos que producen calor antes de terminar de usarlos: plancha, pinzas para el cabello, parrillas, ollas eléctricas, calefactores para aprovechar el calor acumulado. 
Mantener siempre limpios los aparatos eléctricos, principalmente los de la cocina: horno de microondas, tostador, extractor. Conservarlos en buen estado prolonga su duración y reduce su consumo de energía. Utilizar todos los aparatos eléctricos de acuerdo con las recomendaciones de uso, mantenimiento y seguridad que aconseja el fabricante. 
Revisar cuidadosamente los aparatos que al conectarse producen chispas o calientan el cable. No usarlos antes de resolver el problema.
Desconectar los aparatos eléctricos desde el enchufe, nunca tirar del cable. Es importante mantener en buen estado tanto el enchufe como el tomacorrientes.
Refrigerador o heladera:Colocarlo en un lugar con espacio para permitir la circulación de aire. Instalarlo en un lugar fuera del alcance de los rayos solares y del calor de la cocina. Comprobar que los burletes de la puerta estén en buen estado y en su lugar, para asegurar que cierre herméticamente. 
Graduar la temperatura, colocando el termostato entre los números 2 y 3; en clima caluroso, entre los números 3 y 4. Así se logrará el enfriamiento adecuado. 
Usar un termómetro de carátula en el interior para verificar la temperatura. En el compartimiento de comida fresca debe estar entre los 3 y los 5°C y en el congelador en -15°C.
El refrigerador es uno de los aparatos que consume más energía en el hogar. 
Usarlo adecuadamente ahorra energía y reduce gastos. Si tiene un congelador para almacenado a largo plazo o "freezer", la temperatura deberá ser de -18°C. Verificar que el termostato esté en perfectas condiciones.
No guardar alimentos en el refrigerador mientras están calientes. Tapar bien los líquidos para evitar evaporaciones y la formación de hielo en el congelador. Para permitir la circulación del aire, no amontonar cacerolas y envases. Abrir las puertas sólo cuando es necesario y cerrarlas de inmediato para evitar que entre el aire caliente y se salga el frío. Descongelar el refrigerador y limpiar con un paño húmedo la parte posterior por lo menos cada dos meses. 
Limpiar los tubos del condensador ubicados en la parte posterior o inferior del aparato por lo menos dos veces al año. Recordar darle mantenimiento periódico para prevenir fugas. 
La Plancha:
Revisar la superficie de la plancha para que esté siempre limpia; así se transmitirá el calor de manera uniforme. Planchar de preferencia durante el día. Rociar la ropa ligeramente sin humedecerla demasiado. Planchar primero la ropa que requiere menos calor y continuar con la que necesite más, a medida que la plancha se calienta. Desconectarla poco antes de terminar para aprovechar la temperatura acumulada. Tratar de planchar la mayor cantidad de ropa en una sola sesión. Conectar muchas veces la plancha gasta más energía que mantenerla encendida pro un rato. 
La plancha es otro de los aparatos que consume mucha energía. Utilizarla de manera ordenada y programada ahorra energía y reduce los gastos. 
El lavarropas:
Usarla de acuerdo con su capacidad y posibilidades para lograr el ahorro de energía y la reducción de gastos. Llenarlo con la carga de ropa apropiada de acuerdo con su capacidad. Si se pone menos ropa se gastará mucha agua y electricidad; si se sobrecarga, la ropa quedará mal lavada.
Utilizar sólo el detergente o jabón necesario; el exceso produce mucha espuma y hace trabajar al motor más de lo conveniente. Remojar las prendas antes de lavarlas para evitar un doble lavado. Disminuya las sesiones de lavado por semana.Utilizar la secadora de ropa sólo cuando sea indispensable; aproveche el Sol para secar la ropa y eliminar bacterias.
El televisor:
Encenderlo sólo cuando realmente quiera ver un programa; así logrará ahorrar energía y reducir gastos. Reunir a todos los miembros de la familia ante un mismo aparato televisor, cuando quieran ver el mismo programa. Mantener bajos los niveles de iluminación en el lugar donde vea la televisión, así evitará los reflejos y ahorrará energía. 
La licuadora y/o multiprocesadora de alimentos: Revisar que las aspas siempre tengan filo y no estén rotas.
Evitar el triturado de piezas enteras o semillas y especies en seco, ya que se fuerza el motor.
Moler de preferencia todas las porciones que se van a necesitar de una sola vez, en lugar de hacerlo por partes. 
Circuladores de aire:
Ventilador:
En clima cálido seco utilizarlo es más económico y consume menos energía que el acondicionador.
Conservar las aspas limpias. Vigilar la instalación de los ventiladores de techo: una instalación inadecuada puede resultar peligrosa y además consumir mayor cantidad de energía eléctrica.
Aire acondicionado:Apagar el aire acondicionado al salir de la habitación. Adecuar la temperatura del aire acondicionado para dormir sin cobijas. Si se dispone también de un ventilador, es aconsejable que al estar fría la habitación se apague el aire acondicionado y sólo se encienda el ventilador. De esta manera, la habitación se mantendrá fresca y no se gastará tanta energía. 
Llevar a cabo una limpieza general del equipo, quitarle todo el polvo y el moho. Pintar la unidad para evitar su oxidación, si es necesario. Revisar periódicamente si la unidad necesita gas refrigerante.
Cuidar que el motor, los cableados y el termostato funcionen correctamente; en caso contrario, repararlos utilizando el accesorio adecuado.
Limpiar el filtro de aire cada 15 días. Los filtros sucios y los depósitos saturados de polvo provocan que el motor trabaje sobrecargado y reduzca su utilidad.
Mantener la temperatura del termostato en 25 ºC (78 ºF). Por cada grado que se disminuya de esta medida se consumirá 10% menos de electricidad.
Dar mantenimiento a todo el equipo cada año. Está comprobado que los aparatos de aire acondicionado que tienen 2 años o más sin mantenimiento consumen el doble de energía.
En verano evitar que los rayos solares caigan directamente sobre las ventanas. Utilizar toldos, aleros inclinados, persianas o cortinas con recubrimiento de aluminio, polarizado de vidrios o películas plásticas. 

Por qué debemos ahorrar energía

El uso de la energía eléctrica se ha generalizado por diversas razones. Es una energía fácil de transportar y sobre todo, se puede transformar fácilmente en otros tipos de energía: mecánica, luminosa, calorífica, química. Lo que ha hecho que la utilicemos para casi todo. En nuestros hogares la empleamos para iluminar, calentar, enfriar, cocinar, comunicarnos, etc.

Aparentemente la energía eléctrica es limpia. Donde se consume no emite humos y es silenciosa. Sin embargo su producción, transporte y distribución genera importantes impactos ambientales. La producción de electricidad constituye una de las principales causas de destrucción de nuestro medio ambiente al depender mayoritariamente del uso de recursos no renovables. En el año 2005 el 23% de la energía eléctrica producida tuvo su origen en centrales nucleares y hasta el 62% dependía del uso de combustibles fósiles (carbón, fuel y gas).

La producción eléctrica a partir de combustibles fósiles genera, entre otros efectos, la emisión de óxidos de nitrógeno (NOx) y dióxido de carbono (CO2), gas causante del efecto invernadero y principal responsable del cambio climático. Esto es especialmente importante si tenemos en cuenta que España es actualmente el país de la UE que más se aleja de su objetivo de Kyoto. Las emisiones de CO2 se han incrementado en 2004 en un 47,87% y en 2005 en 52,88% respecto a las de 1990, a pesar de que el compromiso español es de no aumentar en más de un 15% para el año 2012

Las centrales nucleares generan emisiones radiactivas y residuos nucleares de baja, media y alta actividad. En 2003 ya había en España 3.089 toneladas de residuos radiactivos de alta actividad que permanecerán activos durante más de 200.000 años.

Sin embargo cada vez utilizamos más electricidad. En la Región de Murcia su consumo ha crecido en los últimos años por encima de la media nacional. En el periodo 1996-2004 se ha incrementado un 101%. Buena parte de este crecimiento se debe al incremento de la demanda del sector doméstico motivado, entre otros, por el aumento de sistemas de calefacción-refrigeración y la creciente presencia de aparatos electrodomésticos en el hogar. Actualmente el sector doméstico -las familias- absorbe el 30% del total de energía eléctrica producida.

Un hogar medio en la Región de Murcia consume 3500 Kwh. eléctricos anuales para lo que se precisan, como consecuencia de las pérdidas del sistema de producción y transporte de electricidad, 10.600 Kwh. de energía primaria -fundamentalmente en forma de combustibles fósiles y energía nuclear. Así, cada kWh consumido en nuestro hogar, por ejemplo, supone la emisión de 500 gramos de CO2 a la atmósfera.

viernes, 11 de marzo de 2011

¡Como ahorrar energia?

Ahorrar electricidad se traduce en la disminución de los gases invernadero y del cambio climático. Las acciones a realizar para el ahorro de electricidad son las siguientes:
  1. Usa focos de bajo consumo: ahorran hasta un 75% de energía.
  2. Apaga la luz cuando salgas de una habitación.
  3. Utiliza lo más posible la luz natural, abre las cortinas y coloca tragaluces.
  4. Si requieres calefacción, gradúe el termostato a 20 ºC o menos y abríguese un poco más dentro de la casa. Cada grado suplementario representa un 7% más de consumo energético.
  5. Si requiere el uso de aires acondicionados, gradúe el termostato a una temperatura soportable, utilice ropa clara y ligera que le permita reflejar de manera eficiente la radiación solar. Cada grado suplementario del aire acondicionado representa un 7% más de consumo energético.
  6. Usa la lavadora llena: ahorrarás agua y electricidad. Recuerda que para bombear el agua que usas en tu casa con frecuencia se usa bombeo eléctrico.
  7. Compra alimentos de temporada y producidos en la localidad. Son más baratos desde el punto de vista del transporte y refrigeración (no requieren de consumo de combustibles y electricidad).
  8. Descongela tu refrigerador: la escarcha crea un aislamiento que puede acarrear un 20% extra de consumo eléctrico.
  9. Sustituye tu refrigerador viejo (de más de 10 años) de alto consumo eléctrico, por uno moderno de bajo consumo (consume 1/3 parte de electricidad). La diferencia de costo se paga con el ahorro de energía.
  10. Mantén las puertas de los refrigeradores cerradas y asegúrate que los empaques sellen herméticamente.
  11. Apaga tu computadora si no la estás utilizando: un aparato en posición de espera puede representar hasta un 70% de su consumo diario.
  12. Desconecta todos los aparatos eléctricos que no estés utilizando, al estar conectados consumen energía (aunque no estén prendidos).
  13. Si está dentro de tus posibilidades usa energías alternativas para la producción de electricidad, como celdas fotovoltaicas para utilizar la energía solar, generadores eólicos (movidos por la acción del viento), entre otros.
  14. Evita usar la plancha y las cafeteras en exceso.
  15. Si se tienen estufas eléctricas es mejor sustituirlas por estufas de gas.
  16. Apaga las luces de tu lugar de trabajo en las zonas comunes poco utilizadas